Menos de un año después de su reapertura total, trabajadores realizan ajustes en las estructuras metálicas del tramo elevado de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México. Este mantenimiento surge tras el colapso ocurrido en mayo de 2021, que dejó 26 fallecidos y más de 100 heridos.
El 30 de enero de 2024, cuando las 20 estaciones de la llamada "Línea Dorada" volvieron a operar, el entonces secretario de Obras y Servicios, Jesús Esteva, declaró que la línea contaba con casi el doble de resistencia original.
Ahora, esa resistencia ha sido revisada y ajustada en estos días por equipos de trabajadores en el tramo elevado entre las estaciones Lomas Estrella, Calle 11 y Periférico Oriente.
Trabajos de mantenimiento y ajustes
Durante un recorrido por la zona realizado el 31 de diciembre, Latinus documentó el uso de tres grúas de plataforma, donde trabajadores reemplazan y ajustan tornillos de los puntales que soportan la estructura metálica por la que pasan los trenes que diariamente transportan a más de 282 mil usuarios.
Estos ajustes incluyen el reemplazo de tornillos y pernos estructurales por otros de mayor diámetro, utilizando herramientas especializadas como escariadores para alinear y ampliar agujeros en las juntas metálicas.
Los trabajadores, que pidieron el anonimato, explicaron que estas labores son consecuencia de vibraciones generadas por el paso de los trenes, lo que provocó el aflojamiento de algunos tornillos. Otros señalaron que se trata de mantenimiento preventivo.
Según indicaron, fueron llamados de un día para otro para llevar a cabo estas tareas, tras haber trabajado previamente en la estación Olivos —donde en 2021 colapsó la vía— supervisando el estado de la estructura.
Metodología de los ajustes
Con torquímetros de gran tamaño, los operarios ajustan la tensión de las tuercas siguiendo indicaciones de ingenieros especializados. Mientras unos sustituyen pernos, otros lijan la estructura y realizan ajustes manuales. Las anotaciones sobre la tensión requerida para cada perno, escritas con marcadores sobre cinta adhesiva, son visibles en las uniones de las trabes.
Promesas de seguridad reforzada
En mayo de 2022, durante la presentación de los trabajos de rehabilitación, el entonces secretario Jesús Esteva destacó que el diseño había sido milimétricamente planeado para soportar hasta 800 toneladas, el doble del peso original.
La reconstrucción, supervisada por un Comité Técnico Asesor, incluyó la colocación de columnas adicionales para redistribuir esfuerzos en caso de sismos y el reforzamiento de 257 claros, de los cuales tres fueron completamente reconstruidos.
Con información de Latinus